Ya tenemos aquí la esperada Navidad y con ella llegan los turrones, los regalos, la iluminación en nuestras calles, la ilusión de los niños de la casa para que llegue ya Papá Noel y los Reyes Magos  y, cómo no, la tradicional compra de la Lotería Nacional de Navidad.

En los últimos tiempos el anuncio de la Lotería crea una gran expectación. Parece que desde el famoso “Calvo”, interpretado por el actor Clive Arrendel, que protagonizó el mágico spot durante varios años, todos esperamos con ilusión verlo. Los anuncios del “Calvo” llegaban al espectador por su color, su toque invernal, su música cargada de emoción  y sobretodo su “soplo” que repartía suerte. Después vinieron la Diosa Fortuna,  La fábrica de los Sueños, el criticado y parodiado anuncio del villancico interpretado por Rafael, Bustamante, Caballé y compañía, así como Antonio el del bar y Justino.

La Navidad ya está aquí.Y este año llegó Carmina. Protagonizado por una mujer que sufre Alzheimer que  cree que le ha tocado el Gordo y que hace que todo un pueblo se vuelque en celebrarlo. Carmina se ha colado en nuestras casas y nos ha convertido a todos en cómplices de un sorteo en 21 de diciembre.

Hace pocos días vi que un medio de comunicación de nuestro país animaba a los espectadores a elegir su anuncio de Lotería de Navidad favorito. Parece ser que Justino y su fábrica de maniquíes se llevan el trono. Pero si me dejáis dar mi opinión, Antonio y ese número reservado en el bar me llegó al alma haciéndome emocionar cada vez que lo veía.